jueves, 30 de septiembre de 2010

Laborar con pasión

"Empezaré mañana", eso es... flojera.
"Si tuviera tiempo", eso es... falta de voluntad.
"No tengo talento", eso es... mentira.
"Si tuviera dinero", eso es... desconfianza.
"Estoy cansado", eso es... un pretexto.
"Si tuviera oportunidad"... sobran en la vida.
Anónimo.

Mírate en el espejo

Cuando logres lo que quieras en la lucha por ti mismo y el mundo te haga rey por un día, ve al espejo mírate... y entérate de lo que tenga que decirte esa persona que te mira desde el espejo.

No debes de ser juzgado por tu madre, hermano o esposo. El único veredicto que debe importar en tu vida dede ser aquel que te mira desde el espejo.
A esa persona debe satisfacer dejando al lado a los demás, porque ella te será fiel  hasta el fin, y habrás pasado la prueba más peligrosa y difícil si la persona del espejo es tu amiga.
Puedes pensar que eres un persona estupenda, pero sí la persona del espejo dice que eresun holgazán y no puedas mirarla a los ojos, entonces tendrás pesares y lágrimas al tratar de engañarla.
Anónimo

Compasión

Estamos en este planeta como si fuésemos turistas. Niguno de nosostros puede esperar vivir para siempre. Así que deberíamos tratar de hacer algo positivo en nuestras vidas.
Sería muy triste si pasáramos el tiempo agravando los problemas que afligen a otra personas, a los animales o al medio ambiente.
Una de las cuestiones más importantes es la compasión. una virtud que no podemos comprar en los grandes almacenes, ni producir en serie con una máquina. La única forma de lograrla es a través del desarrollo interior; crecer por dentro. Porque sin la propia paz interior es imposible alcanzar la paz mundial.
Creo que el propósito de todas las grandes tradiciones religiosas no es construir inmensas catedrales, sino crear templos interiores de bondad y compasión en lo más profundo de nuestros corazones.
Lo que realmente importa es el amor al prójimo, la preocupación por el sufrimiento de los demás la disminución del egoísmo y la compasión ilimitada.
Dalai Lama

martes, 28 de septiembre de 2010

Escucha a tu hijo

Vale la pena aprender a comunicarnos bien: nos permite acorta dsitancias, eliminar barreras y tener éxito en nuestras relaciones personales.
Cuando nos preguntan sobre la comunicación que existe con nuestros hijos, decimos: "Yo hablo mucho con ellos". Pero si analizamos un poco más descubriremos que dicha comunicación solo se limita a dar instruciones: "No hagas esto", "limpia tu cuarto", "haz tus tareas".
Es importante crear momentos especiales para compartir en familia. Al abrir espacios para dialogar, estamos diciendo a nuestros hijos que nos interesa conocer lo que piensan, que pueden confiar en nosotros sus dudas y temores, que estamos siempre dispuestos a compartir la información que necesitan o les interesa conocer.
Escuchar es el componente más importante de una buena conversación, pero es el más difícil. A menudo, cuando decimos que estamos escuchando, damos señales que nos contradicen("sí, hijo, te estoy escuchando"; cuando en realidad estamos concentrados en un pograma de televisión). Muestre una actitud positiva frente a su hijo, ponga en atención a lo que dice y cómo lo dice, identifique lso sentimientos que está expresando al hablar, no lo interrumpa,concéntrese en escucharlo y asegúrese de comprender lo que ha querido decir. Escucharlo es entenderlo, entenderlo es amarlo. 
Rogelio Pasco.

El Verdadero Aprendizaje

He aprendido... que le "verdadero amor" y la "verdadera amistad" continúan creciendo a pesar de la distancia.
He aprendido... que la "madurez" tiene que ver más con la experiencias que he tenido y con lo que aprendido con el número de los años cumplidos.
He aprendido... que no siempre es suficiente ser perdonado, a veces tengo que perdonarme a mí mismo.
He aprendido... que por más fuerte que sea mi duelo, el mundo no se detiene.
He aprendido... que aunque mis antecendetes y circustancias puedan haber fluido en mi forma de ser, yo soy el único responsable de todo lo que me sucede.
He aprendido... que la mejor aula de aprendizaje está a los pies de una persona mayor.
He aprendido... que ser bondadoso es más importante que tener la razón.
He aprendido... que yo siempre puedo rezar por alguien, cuando no encuentro la forma de ayudarlo de otra manera.
He aprendido... que no importa lo formal que obliga a ser la vida, siempre necesitamos un amigo con quien bromear.
He aprendido... que algunas veces todo lo que una persona necesita es un corazón comprensivo.
Anónimo.
 

¡Crecer!

Uno crece cuando hay fe, esperanza y voluntad.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene el coraje de vivirla.
Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de lucha para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja atrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el provenir.
Crece cuando se supera, se valora y sabe dar frutos.
Uno crece cuando abre camino, deja huellas, asimila experiencias...¡Y siembra!.
Uno crece cuando se impone metas, sin importale comentarios ni prejuicios, cuando da testimonios sin importale burlas ni desdenes, cuando cumple con su labor, sin importarle los otros pareceres.
Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge las flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo.
Uno crece cuando es capaz de afinzarse con residuos de ilusiones, ¡y encenderse con residuos de amor...!.
Uno crece cuando ayuda a sus semejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe.
Uno crece cuando se planta para no retroceder....
Cuando se defiende como águila para no dejar de volar.
Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella. Entonces ¡¡ Uno Crece!!
Anónimo

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El valor del dinero

Hablar de dinero con nuestros hijos puede parecer innecesario, pero no hacerlo es olvidar que desde muy pequeño el niño identifica el dinero como un instrumento de placer, objeto de discusión, de preocupación de recompenza o castigo. Se escucha comúnmente en las familias frases como "el dinero es sucio", " el dinero se gana con el sudor de la frente", etc. Por otra parte, el niño es ya un "cliente potencial" de la publicidad, un blanco perfectamente estudiado como para que gaste su dinero  de su primer diente de leche, de su primera buena nota, su pequeño trabajo, etc. Debemos enseñarles progresivamente acerca del valor y el rol del dinero en nuestra sociedad.
  Actitudes claves:
  1. Hablale del dinero desde muy temprana edad, es prepararlo para una relación con este.
  2. Desde pequeño debemos explicarle el valor de las cosas. Para él, el dinero es un noción abstracta. Explíquele simplemente de donde proviene, cómo lo ganamos y para qué sirve. Esto le hará entender más adelante las bases de nuestra economía .
  3. Enséñele el precio de las cosas. El dinero es uno de los medios privilegiados para responzabilizar a un niño, lo ayuda a ser autónomo y a dar  los primeros pasos en el mundo de los adultos.